miércoles, 15 de noviembre de 2017

PRESENTACIÓN EN BILBAO DE DIARIO DE CESIONES DE PACO GÓMEZ NADAL



"Cuando Paco escribe el mundo se hace más grande. Tiene esa extraña capacidad de sacudirnos, agitarnos y hacernos crecer y mirar. Sobre todo mirar."

Alberto Santamaría





domingo, 12 de noviembre de 2017

CUATRO POEMAS DE DIARIO DE CESIONES DE PACO GÓMEZ NADAL





Punto de arranque


No hay excusas
para seguir latiendo
como si dentro,
en la hueca cavidad
de nuestros fracasos,
siguiéramos teniendo un
corazón o
al menos
una o dos mentiras
para seguir
creyendo




que lo tenemos.



Normalidad


Hay días normales...
días en los que llueve,
el ceviche sabe a pescado,
el agua no tiene burbujas,
y
un padre cumple años
que,
a veces,
olvida.
Días en los que
las puertas cerradas no ajustan,
un niño sueña con ser ciclista
y las escuelas están abiertas
para cerrar anhelos.
En días normales, como hoy,
las ranas se alían con el silencio
y un viejo amigo puede ser
la voz más joven de la galaxia.
En días normales, como hoy,
pasan cosas excepcionales.
Hoy mi abuela ya no está sola acompañándome.
Hoy estoy
más solo y
más acompañado
que nunca.
En días como hoy
ni una de tus cenizas podrá calmar
esta sed de tenerte
cerca;
ni uno de los rones
que llenarán este vacío cósmico
podrá aliviar tus labios cuarteados
de las últimas y suaves horas
de tu aliento.




Diario de Cesiones



Domingo.

Los días de guardar suelo ceder lo escondido: una sonrisa sin razón, quizá; una flor recogida al salir del trabajo; un puñado de piedras que nunca tuvieron un destino.





Misiva (casi) dramática de unos nadie al borde de la esperanza


Os observamos cuando nos ignoráis, lo que nos da mucho tiempo porque la mayoría del tiempo no somos más que nadie para vosotros. Y, al veros, dudamos de la limpieza de vuestros anhelos y de la pureza de las aguas en las que soléis ahogaros.
Os vemos arañar las paredes de vuestros hogares. No hay remanso en el confinamiento del tener. Tenéis trabajos, tenéis vivienda, tenéis un carnet de identidad, tenéis que cumplir las leyes que otros dictaron para vosotros, tenéis el obsesivo deseo de tener. Por experiencia propia, sabemos que para escapar de la jaula el primer paso es renunciar a ese verbo que usurpa, extirpa, extrae, acumula, carcome, inhibe, rompe, castra y reduce vuestro ser (humano). Tener obliga, ser nos lleva a un sano espacio de incertidumbre donde lo placentero no está asegurado pero donde lo postrero siempre es posible.
Nosotros, los nadie, este ejército harapiento sin armas, provistos del don de la duda y de la capacidad del funambulismo en las cloacas del capitalismo castrante, os invitamos a dejar las ventanas abiertas, a botar todos los juegos de llaves que conllevan los miedos, a quitaros los zapatos y perderle el miedo al tacto del fondo de los ríos, a no volver al puesto de trabajo si no es para llenarlo de matas de papaya y huevos de pelícanos, a sacar a vuestras hijas e hijos de los campos de concentración que llamáis escuelas, a intercambiar abrazos por comida, comida por conversas y noches de luna preñada por canciones que hablen de reinos sin reyes y de hadas sin madrinas.
Nosotras, nosotros que somos nadie porque así nos llamaron y porque así nos sentimos, sabemos que la nada es el país de la cucaña, el áspero rincón donde no hay promesas, la olorosa fragua donde martillear nuestras almas de algodón rozado, la manigua cargada de agua, orquídeas y plantas venenosas. La nada no os entrega nada, pero no os quita la esencia. La nada no os promete un océano de melcocha pero os permite nadar sin cargas en los mares que otros desconocen.
Os animamos a dejar de ser alguien, a destruir todo rastro de vosotros mismos para comenzar a ser vosotros mismos, a desaparecer de las calles atestadas de neones y buscar las trochas que se bifurcan. Para ser no hay mapas ni brújulas, para dejar de ser no hay leyes ni hipotecas. Los nadie os esperamos en la luna oculta de ese sol que os deslumbra.


Paco Gómez Nadal - Diario de Cesiones

Amargord Ediciones







viernes, 10 de noviembre de 2017

LAS DIOSAS DE LA ANTIGÜEDAD NO AFECTAN LA PRISA QUE TIENE






LAS DIOSAS DE LA ANTIGÜEDAD NO AFECTAN LA PRISA QUE TIENE


Cuánto detestas el vestido transparente
de la poetisa ahora que las manadas
ya no tienen dueño y se escapan
de las aguas todos los crustáceos
y destino es tomar un lápiz
anotar en la roca una serie
de composiciones para que no
desaparezca el recuerdo de lo hermoso.
Y me acuerdo de cuando
lo anotaba, en el cuarto de estar
acababa de hacer el amor, de mis dedos
salían pequeñas corrientes eléctricas
que movilizaban lo innombrable.
Eso fue ayer, atravesando la calle.


Concha García – Las proximidades

Calambur poesía

miércoles, 8 de noviembre de 2017

SUJETO Y PREDICADO UN POEMA DE ANA MARTÍNEZ MONGAY







SUJETO Y PREDICADO


Las palabras son hirientes
o sanadoras,
nunca neutras.

Se quedan ahí,
escondidas
en los resquicios.

Llegan tarde
y se van muy temprano,
a la misma hora.

Las más conocidas,
por familiares,
permanecen dormidas
y despiertan
cuando ya
no las esperas.

Sujeto y predicado.



Ana Martínez Mongay – de la levedad

Los libros del gato negro



miércoles, 1 de noviembre de 2017

TRES POEMAS DE HOMBRES QUE CANTAN NANAS AL AMANECER Y COMEN CEBOLLA DE SARA HERRERA PERALTA







UNA MUJER CON FLORES EN LA BOCA


Él le hablaba de sus noches de insomnio
y de un fármaco, del frío,
de la certeza y el vértigo de saberse
tan míseros y heridos como el animal
que ha perdido a su madre.

Ella inventó una casa,
una casa en la que debían crecer lirios,
una casa tan reconocible.

Pero lo dijo Sontag,
hay algo de sádico y cruel
en la naturaleza humana:

él destruyó su casa.

Mientras ella teñía sus ropas 
para empezar de nuevo,
mientras tejía prendas,
él destruyó la casa.

Se quedó sola frente al mundo.
Se llenó de flores la boca y,
para el desastre,
escombros saliva
inevitable grieta,

se metió un manojo de flores
en la boca.

Hubo una vez una mujer hecha de sombras
que nunca tuvo una casa,
que enferma vomitaba lirios
y triste esperó.

Tú también sabes que nadie querría
a una mujer que escupa lirios.

Mujer traga pasado pájaro.

Alguien destruyó su casa.
Todavía hoy la reconocen.



HERENCIAS


Tuve una bisabuela ciega.

Era una bisabuela que no sabía francés
y que con corcho imaginaba la nieve
para que yo me adelantara, petite fille,
al color del dolor y del invierno
cuando la soledad te raspa los tobillos.

Luego me contaron que tampoco ella se casó
con el hombre que iba a buscarle a su ventana.

Maldigo la herencia de las mujeres tristes



NO DEBERÍAS NUNCA PASARTE
MÁS DE VEINTE MINUTOS
FRENTE A LA PUERTA DE SALIDAS
DE UN AEROPUERTO


Si tu corazón te late
no deberías nunca pasarte más de veinte minutos
frente a la puerta de salidas de un aeropuerto.

La muerte tenía la carcajada de un payaso.
Mi abuelo contemplaba desde la tierra los aviones,
alzando sus manos para tapar al sol,
las mismas manos con las que aró la tierra.

Mi abuelo se encogía
cada vez que un avión sobrevolaba el pueblo
de la memoria, entera, la memoria.

Todos le lloramos ahora como llora un sauce.

Mi abuelo sospechaba de los aviones.

Las puertas de salida de los aeropuertos
me recuerdan siempre a mi abuelo y a sus manos,
el mismo desconsuelo negro e inevitable.



Sara Herrera Peralta – Hombres que cantan nanas al amanecer y comen cebolla.

La Bella Varsovia / Poesía








martes, 31 de octubre de 2017

LA ROSA ROJA DE KATE EVANS







En mi tumba, como en mi vida,
no habrá nunca frases rimbombantes.
Sobre mi lápida habrá solamente
dos sílabas: “tsi-tsi”
Este es el canto del herrerillo azul
que de tan bien que lo imito
acude inmediatamente.
Y en ese canto, normalmente
un trino rápido y agudo, centelleante
como una aguja de acero,
se oye desde hace unos días
un pequeño gorjeo,
una aterciopelada voz de pecho.
¿Sabes lo que eso significa?
Es la primera manifestación
de la próxima primavera.

Rosa Luxemburgo – en LA ROSA ROJA. Biografía gráfica sobre Rosa Luxemburgo – Kate Evans







lunes, 30 de octubre de 2017

DESDE DENTRO UN POEMA DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ






DESDE DENTRO

Rompió mi alma con oro.
Y como májica palmera
reclinada en su luz,
me acarició, mirándome
desde dentro, los ojos.

Me dijo con su iris.
«Seré la plenitud
de tus horas medianas.
Subiré con hervor tu hastío,
daré a tu duda espuma».

Desde entonces ¡que paz!
No tiendo ya hacía fuera
mis manos. Lo infinito
está dentro. Yo soy
el horizonte recojido.

Ella, Poesía, Amor, el centro
indudable.



Juan Ramón Jiménez – El ojo no visto de mundo. Antolojía de prosa y verso. Antonio Orihuela, compilador.











sábado, 28 de octubre de 2017

CANTO XX DE LA MARCHA DE 150.000.000 DE ENRIQUE FALCÓN






XX

la batalla...
He aquí la batalla en el cristal contra el licor el miedo.
A la salida de la fruta
cargando con la tarde sobre la pesadez del mundo,
siendo aullido, barrozal, lengua extinguida,
Rosales López nuca y piedad de incienso
sale a los espejos
rompe el agua
sus ojos suman agua a las vitrinas
de-
bidamente uniformados im-
pecablemente armados, y sin
pecado alguno,
con la misma exacta eternidad de espuela de otras veces,
entre los insistentes ruegos y súplicas del familiar de Rosales López
setenta y dos horas fermentando a las magnolias
y la tiza escupiendo el nombre (hasta que ya no te encuentren
dormido y espantado en las cunetas) se-
tenta y dos horas de que no se preocuparan
que ya no iban a torturarlo
que sólo unas preguntas;
pero no allí.

...en el cristal contra el licor...
{ "...transparencia de la voz en una cumbre esbelta
donde hay peines, y espejos, y agua en el desorden,
sin perfil como el tuyo nadie va a tocarnos
no habrá presa en el desierto nadie que nos diga
ven, salgamos más despacio, na-
                                            die más sino su nombre
en esta carne otra en la carencia de palomas
cicatrices pero no del junco
donde nadie va a temerte, donde nadie
intemperie, espera, maleficio blanco– va a sangrarte
amor, nadie
va esta vez a asustarte, duerme
y duerme en la corteza de las norias..." }

...contra el licor del miedo
A la salida del silencio
sepultando el golpe en un lugar prohibido,
siendo rabia, agosto, santidad de bueyes,
Rosales López que no ve los agujeros
es subido al camión de las cigüeñas
prende las ortigas
sus caderas alarido a las canciones
de-
bidamente identificados im-
pecablemente armados y sin
duda alguna honestos,
con la misma exacta ebriedad de zarza de otras veces,
ante las insistentes peticiones de habeas corpus rosales lópez
noventa y tres horas en los caudales del aullido
y la estrofa temblando como un ciervo antiguo
(hasta que ya no seas
páramo y hoguera en el declinar del frío) no-
venta y tres horas de que no se preocuparan
que en algún lugar estaría triste y mudo,
que solo unas preguntas
que solo las pocas, las / necesarias.
*** Pero no vivo.



El canto está dedicado a Juan Rosales López, carpintero salvadoreño muerto en 1990 a manos de la Policía Nacional, a sus 42 años de edad. El día 2 de febrero había salido hacia sus frutales en San José Cortés, donde fue detenido por varios soldados uniformados del Batallón Atlacatl. Fue encerrado en una iglesia. A uno de sus familiares se le informó que esta detención era pura rutina y que sólo le interrogarían, pero no allí, sino en otro lugar que no precisó. Al día siguiente se le subió a un camión con rumbo ignorado. Cinco días después, se informó que el cadáver de Rosales López se encontraba en el Centro Judicial Isidro Menéndez, en San Salvador, la capital. La causa directa de su muerte: las intensas torturas que le fueron aplicadas por parte de miembros de la Policía Nacional. Datos publicados en «Carta a las iglesias», nº 204, de marzo de 1990 (recogidos en M.López Vigil y Jon Sobrino: La matanza de los pobres).



Enrique Falcón – La marcha de 150.000.000


jueves, 26 de octubre de 2017

TRES FRAGMENTOS DE MAYAKOVSKY





De niño


Recibí ampliamente el don de amar.
Más desde la infancia
la gente
se educa en el trabajo
[...]



Caminamos
                   seguidos de balas que ladran
para que al morir
                           nos convirtamos
en navíos,
                en poemas,
                                  en otras cosas perdurables.
[…]



La poesía
                toda
                       es un viaje a lo desconocido.
La poesía
                es como la extracción del radio
Un año de trabajo
                                para sacar un gramo.
[...]

Mayakovsky – Poesía
Ediciones Akal
Traducción Mauro Armiño



martes, 24 de octubre de 2017

POR QUÉ INSISTIMOS EN LOS VIAJES UN POEMA DE LAURA WITTNER







POR QUÉ INSISTIMOS EN LOS VIAJES

Los postes del alumbrado se suceden
dentro de los límites que el dedo desaguó
en el vaho del vidrio: son segundos
en la acechante línea temporal, guiones
en la línea espacial junto a la ruta,
guiones son segundos son guiones, un viaje
tranquiliza por un rato, propiciando
que avancen juntos el espacio y el tiempo.
Que pase el tiempo, que pase el espacio,
que pase uno por el tiempo y el espacio,
suspirando por fin;
esto tiene más sentido.



Laura Wittner – Por qué insistimos en los viajes

ediciones liliputienses









lunes, 23 de octubre de 2017

UN POEMA DE SER VIVO DE AGUSTÍN CALVO GALÁN







Estoy degradando
el-ser-humano

que soy,

Invento situaciones, grito, miento
escatimo lo

que soy,

Firme como la herrumbre,
esquivo responsabilidades
y vivo el noviembre

que soy,

No me enorgullezco
de éste
                        físicamente o así creo

que soy,

No me hablan ni los vecinos
ni sus perros,
ellos conocen sobradamente lo
                       que ahora

soy,

Ser humano es
                      ser                                asfixia,

me asaltan las frases
                        por hacer
                        o las bien hechas
y no las arcadas

que soy,

Implico a familiares, sin cautela alguna
delinco, aprisiono el subjuntivo
                      a merced de lo
que soy,

Tan pronto olvido como
me niego en el insomnio
ese
es
ser
que soy.


Agustín Calvo Galán – Ser Vivo

Planeta Clandestino – Ediciones del 4 de agosto









domingo, 22 de octubre de 2017

MARZO UN POEMA DE ESTHER PRIETO





MARZU

Nun esperes de la tarde l'aire calecío
de les manes nin la sele voz d'otros iviernos.
Sedrá namás l'angustia d'esti marzu
paz d'ilfiernu, mar azul y de reblagos:
l'horror, que de la casa yá nun sal,
dibuxáu ta con sangre na pasera
del to cuartu de nena y del hermanu aquel
qu'hay tiempu yá nun tienes.
Nun esperes la gracia de les nueches
nin el cielu escamplao d'aquellos años:
medresti de sutaque garrada al mieu,
semando tapeceres de blanca lluna,
horribles catasoles de callada angustia.


MARZO

No esperes de la tarde el aire cálido
de las manos ni la suave voz de otros inviernos.
Será nada más la angustia de este marzo
paz de infierno, mar azul y oleaje:
el horror, instalado ya en casa,
dibujado está con sangre en la entrada
de tu habitación de niña y del hermano aquel
que hace tiempo ya no tienes.
No esperes la gracia de las noches
ni el cielo despejado de aquellos años:
creciste de repente asida al miedo,
sembrando atardeceres de blanca luna,
horribles girasoles de callada angustia.



Esther Prieto – Tres la quema – Después de la quema







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