domingo, 6 de febrero de 2011

LA MANERA DE RECOGERSE EL PELO - GENERACIÓN BLOGGER


Peinados de boda. Pablo Müller



Durante este mes de enero Pablo Müller y Javier Bermúdez han leído La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger, de Bartleby Editores, en ocasiones en voz alta como el poema Hija, de Ana Pérez Cañamares:

Hija, si en algún momento
mientras estás ocupada en crecer
— dura y lícita tarea —
puedes mirarme a los ojos
hazlo.

No te dejes las preguntas
para cuando sea la misma voz
la que cuestiona y la que responda.

Mira que en esta familia
tenemos la dolorosa costumbre
de conocernos mejor de muertos

Estremece.

Pasamos la vida ajustando cuentas con la familia, deseando, sufriendo y amándola, cuidándola con esfuerzo, descuidándola, y sin embargo no suele ser materia poética. Para Ana sí.

Otros poemas los leyeron en voz baja y con un lápiz con que subrayar.



Foto de familia. Enero 2006 del archivo de Pablo Müller






…cómo nos pesa el reloj como poemas inconclusos en la maleta…

Son los poemas tan densos que en poco espacio se llenan de peso.

paseando nubes con correa
por una calle vagamente encharcada.

O son tan livianos como nubes que enganchar

Sigue existiendo la mano ejecutora cuando finaliza el poema.

La mano se aleja al finalizar y deja en la intemperie al poema: la soledad del libro o del blog.


Bilbao. Octubre de 2010 por Pablo Müller




quizá no estemos quedando sin ángeles

Sí, sin duda

qué pena.

con un poco de suerte,
el día que lloras,
llueve
y
todo parece
volver
a
tener
sentido,

Charcos de versos, versos en el charco.

o que lo mejor está por venir
y lo cierto es,
que se fue hace tiempo

Ritmo de olas:

es importante
no olvidar mi nombre

una siempre tiene que poder responder
quién es
aunque en realidad

todavía no lo sepa.


La relación entre el tiempo y el alcohol

… un instante resaca

Outsider

al borde del mundo
los fracasos se ven menos

pero duelen lo mismo.

Y el desasosiego

por eso,
me sigo escribiendo entre poemas…

pasando esta puta vida
con buena

letra.

Poemas donde practicar la tristeza

durmiendo en el patio trasero

de los sueños de otros.


Bilbao. Octubre de 2010 por Pablo Müller




En algo hay que estar
por algo hay que entretener al espanto

Digo espanto y digo ganancia

…perdona
el descuido y el tono narrativo

Digo palabra y es femenino

Ser uno mismo,
ser,
es muy trabajoso
y quien no lo crea
ni es ni ha sido

Creías haber dejado de gritar de reojo al peso de la herencia que la historia deja a las mujeres y anuncia la importancia de la labor.


Amancer del día de Santo Tomás Diciembre de 2010 por Pablo Müller





cuento cuentos
me cuento el mismo cuento cada noche
para decirle al futuro
cómo tiene que ser

En esa aparente ingenuidad hay determinación, arrojo y rabia.


Un barco esperando a la entrada del puerto de Bilbao. Enero 2011 por Pablo Müller




Hay que ajustar las cuentas al tiempo, debe pagar sus deudas por muy poderoso que se tenga

porque demando a dentelladas del pasado
lo que por derecho el tiempo me debe

Es brutal el poema LA MADRE DE LOS MUERTOS, sensual, salvaje y descarnado

La calle era un campo de floreciente mantillo rojo,
Donde los pequeños jugaban a cambiar de alma.
Entre latido y latido,
mi esponja crecía y se llenaba de leche
como una ubre de perra para amamantar a sus cachorros.

Pero junto a la ferocidad también hay lugar para el humor

y teñía mis ojeras con misticismo teresiano.

Versos de nube encadenada:

La vida es como una piedra,
            que algunos nos empeñamos
                        en atarnos al cuello.



El mar Cantábrico en enero de 2011 desde Barrika por Pablo Müller




Una jodida certeza:

Ningún dios
puso sus manos
sobre ningún
niño herido
nunca.

Bilbao. Octubre de 2010 por Pablo Müller





Optimistas las gotas de la lluvia

fundiéndose en una sola
para caer antes

uniendo las palabras importantes y de dos hacer una: nuestravida

y negándose en un error:

Dicen, dicen, dicen…
Dicen que esto no es poesía,

tienen razón…


No, quien junta en un poema al hueso, al alambre y a la queja es sin duda poeta.


En la carretera. Navarra diciembre 2010 por Pablo Müller




Afirma

En tu gemido están juntos
el macho cabrío que brama
y el niño pequeño que implora

El sabio consejo a la hija sobre el momento de las preguntas y un juego de sartenes para compartir hijo con el banco

Tiene razón cuando dice

tener corazón no permite tener ciertas ideas

Y cuando dice

Perdonadme que ahora juegue:
el dolor fue una instrituz severa

por mi parte perdonada y me siento de su misma patria cotidiana.

Playa de Ereaga en enero de 2011 por Pablo Müller




Observa el movimiento de las manos y los brazos para recogerse el pelo, quizás se pueda ver los gestos con los que se conversa con los días. Aún sin cabello, aún sin días, la manera de recogerse el pelo acompaña.

la manera de recogerse el pelo
las mujeres, rapadas, de pie frente a los gases.
Y estaban nuestros nombres en las listas

Los insectos siempre están en guardia, como el miedo

…este amanecer que pone
en guardia a los insectos y los taxis



Anochece en la carretera diciembre de 2010 por Pablo Müller


Es muy cierto que

el amor que me viste y me desnuda

pero es pertinente, y tarea de poeta, recordarlo. Aunque advierta Inma que

Soy, a veces, colores.
A ratos, penitencia.

Y tenga la determinación de advertir a la niebla y a las desventajas

que no me toque la niebla un pelo,
que no se noten las desventajas

y muestre la misma determinación para recordar y para olvidar:

Recogeré pedazos de memoria,
los untaré de sombra

Inma se asoma a los huecos más tristes y no les pierde la cara

Como cuando llueve
y acabas de limpiarte los cristales

Inma sabe más de lo que dice de sus piernas.

Un banco vacio observando el mar Cantábrico en enero de 2011 por Pablo Müller




En la noche Begoña escribe y

se pregunta por qué no viene a acunarla
su madre. Es tan joven, está tan desnuda
y tiene tanto, tanto frío.

Madre, joven, desnuda y frío.

Ahí fuera hay hombres
con musgo
entre los dientes.

Las palabras de esos hombres son sombrías y húmedas

de camino al
trabajoescuelacárcel
de todos los días

Begoña calla compasiva

…Nunca pensaste que el amor fuese
tan dolorosamente real.




Playa de Ereaga en enero de 2011 por Pablo Müller



Las palabras pueden hacer huecos en el aire

hay tal hueco en este aire de agosto
que parece que sea octubre

y convertir las estaciones.



Árboles en invierno antes de la poda. Enero 2011 por Pablo Müller


LOLA LUGO


tus poemas manchados

frente a poemas pulcros y altaneros

poner los versos de puntillas
para que sean gatos – en una cornisa
y no sientan vértigo

poemas gato erizado, frente a la mansedumbre

lombrices de acero

gusanos que comen la tierra y la convierten en mantillo de metal

Cada frase – era un ancla de palabras
que nos remitía al fondo

Es una constatación: las palabras son las que alzan y las que hunden.

Mira – contempla en estas palabras – algo tuyo.
Ese gesto – que tuvo el privilegio de no morir.

Así termina el poema número 29



Invitados de boda. Julio 2010 por Pablo Müller


Trece maneras de recogerse el cabello, trece miradas que en ocasiones convergen en el mismo punto, seleccionadas por David González, y que en otras se alejan, que mantienen en común el desparpajo desinhibido, a veces brutal, a veces tiernísimo, cotidiano y lúdico.

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